Elige la conexión por lo que priorizas
No existe una única opción mejor para todos los visores. Primero separa PCVR nativo, conexión USB y streaming inalámbrico.
Visores PCVR con salida de vídeo dedicada. Evita la compresión propia del streaming, pero dependes del cableado del visor.
El PC renderiza y el visor recibe vídeo comprimido por USB. Útil cuando quieres estabilidad sin depender tanto de la red Wi‑Fi.
Air Link, Steam Link o soluciones de terceros. Ganas libertad de movimiento a cambio de depender más de red, codificación y latencia.
¿Qué visor utilizas?
Selecciona una familia de visor y ToolHub te muestra por dónde empezar.
Tienes varias rutas PCVR: conexión por USB/Quest Link o streaming inalámbrico mediante Air Link, Steam Link o una solución de terceros como Virtual Desktop. Si vas por Wi‑Fi, prioriza que el PC esté conectado al router por Ethernet y que el visor use una banda rápida y poco congestionada.
Las rutas más comunes hacia PCVR
USB / Quest Link
Conexión física para visores standalone compatibles. Reduce la dependencia del Wi‑Fi, aunque el vídeo sigue siendo codificado.
Air Link
Ruta inalámbrica del ecosistema Meta para PCVR. La experiencia depende mucho de la calidad y congestión de tu red local.
Steam Link
Streaming inalámbrico gratuito de Valve hacia visores compatibles, orientado a entrar rápidamente en Steam y SteamVR.
Virtual Desktop
Solución de terceros con muchas opciones de streaming y escritorio. Conviene revisar compatibilidad y configuración para tu visor concreto.
DisplayPort / vídeo nativo
Ruta típica de visores PCVR nativos como Index y familias VIVE compatibles. El visor recibe una señal de vídeo dedicada.
Cómo preparar la red para VR inalámbrica
PC → router por Ethernet
Evita que el trayecto PC→router compita también por radio. Es una de las mejoras más claras para estabilizar el streaming.
Visor cerca del punto de acceso
Las paredes, distancia y redes vecinas reducen capacidad útil. El objetivo es un enlace local estable, no simplemente “tener Internet rápido”.
Usa una banda rápida y limpia
5 GHz es la base común; Wi‑Fi 6/6E puede aportar más margen si tanto tu visor como tu red lo soportan. Evita mezclar demasiados dispositivos activos en la misma banda.
Ajusta bitrate después
No empieces al máximo. Primero consigue estabilidad; después sube calidad progresivamente hasta encontrar el punto donde no aparecen cortes o latencia extra.